• Many countries, especially advanced economies, have begun to revitalize production policies linked to complex, comprehensive, and capable national innovation systems, making it possible to mobilize productive, technical, and knowledge capacities to address major development challenges. The success of this approach depends on the interlinkage and governance of actions, as well as new institutional arrangements to coordinate and build capacities for policymaking and policy management.
  • It is estimated that in 2021 around 92% and 86% of the regional population was covered by 3G and 4G networks, respectively. At the subregional level, there are significant gaps, especially in terms of 4G coverage in the Caribbean. In 2021, on average, 62% of households in the region had a fixed broadband connection, while in Europe and North America the rate was 90%–100%.
  • The ECLAC Digital Agenda for Latin America and the Caribbean (eLAC2024) promotes the use of digital technologies as instruments for sustainable development. Its aim is to encourage development of the digital ecosystem in Latin America and the Caribbean through a process of integration and regional cooperation, strengthening digital policies that drive knowledge, inclusion and equality, innovation and environmental sustainability.
  • Muchos países, especialmente las economías avanzadas, han comenzado a revitalizar las políticas productivas vinculadas a sistemas nacionales de innovación complejos, integrales y dotados de capacidades, lo que ha permitido movilizar capacidades productivas, técnicas y de conocimiento para abordar los principales desafíos del desarrollo. El éxito de este enfoque depende de la articulación y la gobernanza de las acciones, así como de nuevos arreglos institucionales para coordinar y fortalecer las capacidades de formulación y gestión de políticas.
  • Se calcula que, en 2021, el porcentaje de población cubierta por redes 3G y 4G en la región se encontraba cerca del 92% y el 86%, respectivamente. A nivel subregional, existen brechas significativas, especialmente en términos de cobertura 4G en el Caribe. En 2021, el 62% de los hogares de la región, en promedio, disponían de conexión a banda ancha fija, mientras que en Europa y América del Norte, esta cifra se ubicaba entre el 90% y el 100%.
  • La Agenda Digital para América Latina y el Caribe (eLAC2024) de la CEPAL promueve el uso de tecnologías digitales como instrumentos de desarrollo sostenible. Su objetivo es fomentar el desarrollo del ecosistema digital en América Latina y el Caribe mediante un proceso de integración y cooperación regional, fortaleciendo las políticas digitales que impulsan el conocimiento, la inclusión y la equidad, la innovación y la sostenibilidad ambiental.
  • Internationalization of production processes and worldwide growth in the technological intensity of the industrial sector have widened the gap between the countries of the region and the world. Between 2000 and 2021 the share of manufacturing in the economy fell in all subregions of Latin America and the Caribbean; the largest percentage decline was in South America (-23.8%), followed by Central America and Mexico (-16.9%) and the Caribbean (-15.7%).
  • An analysis of manufacturing value added by level of technology reveals that unlike other developing economies, the countries of the region have not managed to foster development of more sophisticated manufacturing sectors. In the region, on average and excluding Mexico, less than 40% of the total value added came from medium- and high-tech industry between 2000 and 2018.
  • Per capita manufacturing value added, a synthetic index of level of industrialization, has remained stuck at around 1,100 dollars over the last two decades. In addition, the relative importance of manufacturing in the region’s economy has decreased: in 2021, manufacturing accounted for 13.2% of GDP, a two-decade low. Manufacturing employment also fell, from 14.5% of total employment in 2000 to 11.8% in 2019.
  • The trends in manufacturing’s share of the economy have been mirrored by a drop in its capacity to absorb employment. In this regard, the Caribbean countries recorded the most sustained decline. In South America, in keeping with the sector’s shrinking share of the economy, its contribution to employment has declined since the global financial crisis, from 13.6% in 2008 to 10.7% in 2020. The trend in Central America and Mexico was downward until the financial crisis, followed by an uptrend from 2009 until the start of the COVID-19 pandemic.
  • In terms of efficiency of industrial processes, the CO2 intensity of manufacturing in Latin America and the Caribbean —measured by CO2 emissions per unit of manufacturing value added— has remained steady, with only a slight downward trend between 2000 and 2019.
  • In the region as a whole and in each of its subregions, passenger and cargo volumes fell sharply in 2020 during the COVID-19 pandemic, discouraging some investments in transport infrastructure. At the regional level, after growth of 21% from 4.122 billion in 2018 to 4.984 billion in 2019, in 2020, passenger-kilometres fell 29% to 3.562 billion. The largest drop was in air transport (-63%), followed by rail (-54%) and road (-23%), as a stark reflection of the impact of the COVID-19 pandemic.
  • Research and development expenditure as a proportion of GDP, an indicator of the technological and innovation capacity of industrial sectors, has not progressed in the region at the pace needed to reach the Goal without additional high-impact policy measures. Indeed, between 2000 and 2015, spending on research and development as a proportion of GDP in the region grew from 0.54% to 0.72%, before falling to 0.63% in 2020.
  • The number of researchers (in full-time equivalent) in the region per million inhabitants, another indicator related to the technological and innovation capacity of industrial sectors, more than doubled from 234 in 2000 to 614 in 2020. Argentina is the country with the highest number of researchers per million inhabitants at 1,230.
  • The indicator for official international support, which could facilitate sustainable and resilient infrastructure development (9.a.1), has followed an upward trend in the twenty-first century, but the resources have not been enough to close the large infrastructure gap in the region, which was exacerbated by the health crisis. The average growth in investment between 2000 and 2020 was 185%, but the trend differed among the subregions: South America benefited the most, with 322.1% growth, while the Caribbean and Central America and Mexico saw rises of 179.1% and 91.4%, respectively.
  • La internacionalización de los procesos de producción y el crecimiento mundial de la intensidad tecnológica del sector industrial han ampliado la brecha entre los países de la región y el mundo. Entre 2000 y 2021, la participación de la industria manufacturera en la economía disminuyó en todas las subregiones de América Latina y el Caribe; el mayor descenso porcentual se registró en América del Sur (-23,8%), seguida de Centroamérica y México (-16,9%) y el Caribe (-15,7%).
  • Un análisis del valor agregado manufacturero por nivel de intensidad tecnológica revela que, a diferencia de otras economías en desarrollo, los países de la región no han conseguido fomentar el desarrollo de sectores manufactureros más sofisticados. En la región, en promedio y sin incluir a México, menos del 40% del valor agregado total entre 2000 y 2018 provino de la industria de tecnología mediana y alta.
  • El valor agregado manufacturero per cápita, índice sintético del nivel de industrialización, se ha mantenido estancado en torno a los 1.100 dólares durante las dos últimas décadas. Además, la importancia relativa de la industria manufacturera en la economía de la región ha disminuido: en 2021, esta representaba el 13,2% del PIB, el nivel más bajo en dos décadas. El empleo en el sector manufacturero también se redujo: de un 14,5% del empleo total en 2000 pasó a representar el 11,8% en 2019.
  • Las tendencias observadas en lo referente a la participación de la industria manufacturera en la economía se han visto reflejada en la disminución de su capacidad para absorber empleo. En este sentido, los países del Caribe registraron el descenso más sostenido. En América del Sur, en consonancia con la reducción de la participación del sector en la economía, su contribución al empleo empezó a disminuir a partir de la crisis financiera mundial, y pasó del 13,6% en 2008 al 10,7% en 2020. La tendencia en Centroamérica y México fue descendente hasta la crisis financiera y, a continuación, se registró una tendencia ascendente desde 2009 hasta el inicio de la pandemia de COVID-19.
  • En términos de eficiencia de los procesos industriales, la intensidad de CO2 de la industria manufacturera en América Latina y el Caribe —medida en emisiones de CO2 por unidad de valor agregado manufacturero— se ha mantenido estable, con solo una leve tendencia a la baja entre 2000 y 2019.
  • En la región en su conjunto, y en cada una de sus subregiones, los volúmenes de transporte de pasajeros y de carga experimentaron una acentuada caída en 2020 durante la pandemia de COVID-19, lo que desalentó algunas inversiones en infraestructuras de transporte. A nivel regional, tras experimentar un crecimiento del 21% —de 4,12 billones en 2018 a 4,98 billones en 2019—, en 2020 la cifra de pasajeros-kilómetro se redujo un 29%, hasta los 3,56 billones. El mayor descenso se produjo en el transporte aéreo (-63%), seguido del ferroviario (-54%) y el de carretera (-23%), como claro reflejo del impacto de la pandemia de COVID-19.
  • El gasto en investigación y desarrollo como proporción del PIB, un indicador de la capacidad tecnológica y de innovación de los sectores industriales, no ha progresado en la región al ritmo necesario para alcanzar el Objetivo sin la implementación de medidas adicionales de política de gran impacto. De hecho, entre 2000 y 2015, el gasto en investigación y desarrollo como proporción del PIB en la región creció del 0,54% al 0,72%, pero posteriormente disminuyó al 0,63% en 2020.
  • El número de investigadores (en equivalente a tiempo completo) por cada millón de habitantes en la región, otro indicador relacionado con la capacidad tecnológica y de innovación de los sectores industriales, se duplicó con creces entre 2000 y 2020, al pasar de 234 a 614. La Argentina es el país que presenta mayor número de investigadores por millón de habitantes (1.230).
  • El indicador relativo al apoyo internacional oficial, que podría facilitar el desarrollo de infraestructuras sostenibles y resilientes (9.a.1), ha presentado una tendencia al alza en el siglo XXI, pero los recursos no han sido suficientes para cerrar la gran brecha de infraestructuras existente en la región, que se vio agravada por la crisis sanitaria. El crecimiento medio de la inversión entre 2000 y 2020 fue del 185%, pero la tendencia varió entre las distintas subregiones: América del Sur fue la más beneficiada, con un crecimiento del 322,1%, mientras que el Caribe y Centroamérica y México registraron aumentos del 179,1% y el 91,4%, respectivamente.
  1. Investments in resilient infrastructure —for transport, irrigation, energy and information and communications technology— are crucial to achieving sustainable development and empowering communities in many countries. Promotion of inclusive and sustainable industrialization through technical innovation and diversification is also very important. Recent crises, such as the coronavirus disease (COVID-19) pandemic and the conflict in Ukraine, have shown that the production structure is relevant not only in long-term growth, but also in responses to short-term crisis situations. Countries and regions that have successfully diversified their production structures into more technology-intensive sectors, with more opportunities for innovation and learning, have greater potential for socioeconomic resilience. In addition, the manufacturing sector contributes to resilience by providing essential products for life and national security, that contribute to management of emergencies and to national economies’ recovery and growth.
  2. In Latin America and the Caribbean, there have been key challenges but also some progress on these issues. Significant data gaps limit measurement of target 9.1 on the development of quality, reliable, sustainable, resilient and inclusive infrastructure. Inclusive and sustainable industrialization, which would create more jobs and drive economic growth, is lacking in the region (target 9.2). While there have been some marginal improvements over the last two decades in carbon dioxide (CO2) efficiency of its industrial processes, the industrial sector’s energy efficiency is largely unchanged (target 9.4). Some limited efforts have been made to modernize and retrofit the region’s industries and align them with the technological vanguard. Research and development spending as a proportion of GDP (indicator 9.5.1) in Latin America and the Caribbean has improved, albeit only very modestly. All in all, with only seven years left to fulfil the 2030 Agenda, the region has a long way to go to meet the targets of Goal 9.
  1. Las inversiones en infraestructura resiliente —de transporte, riego, energía y tecnologías de la información y las comunicaciones— son cruciales para lograr un desarrollo sostenible y empoderar a las comunidades en muchos países. También es muy importante promover una industrialización inclusiva y sostenible mediante la innovación técnica y la diversificación. Las crisis recientes, como la pandemia de enfermedad por coronavirus (COVID-19) y el conflicto en Ucrania, han demostrado que la estructura productiva es relevante en lo que se refiere no solo al crecimiento a largo plazo, sino también a las respuestas a situaciones de crisis a corto plazo. Los países y las regiones que han diversificado con éxito sus estructuras productivas hacia sectores más intensivos en tecnología, con más oportunidades para la innovación y el aprendizaje, tienen un mayor potencial de resiliencia socioeconómica. Además, el sector manufacturero contribuye a la resiliencia proporcionando productos esenciales para la vida y la seguridad nacional, que coadyuvan a la gestión de emergencias y a la recuperación y el crecimiento de las economías nacionales.
  2. En América Latina y el Caribe, se han tenido que enfrentar grandes desafíos en esta materia, pero también se han producido algunos avances. Existen lagunas de datos significativas que limitan la medición de la meta 9.1 sobre el desarrollo de infraestructuras fiables, sostenibles, resilientes, de calidad e inclusivas. En la región no se ha producido una industrialización inclusiva y sostenible, la cual crearía más empleo e impulsaría el crecimiento económico (meta 9.2). Aunque en las dos últimas décadas se han producido algunas mejoras marginales en la eficiencia de los procesos industriales en términos de emisiones de dióxido de carbono (CO2), la eficiencia energética del sector industrial se mantiene prácticamente sin cambios (meta 9.4). Se han hecho algunos esfuerzos limitados para modernizar y reconvertir las industrias de la región y alinearlas con la vanguardia tecnológica. El gasto en investigación y desarrollo en proporción al PIB (indicador 9.5.1) en América Latina y el Caribe ha aumentado, aunque de forma muy modesta. En definitiva, a solo siete años del plazo de implementación de la Agenda 2030, a la región le queda un largo camino por recorrer para alcanzar las metas del Objetivo 9.
  1. ECLAC urges Latin American and Caribbean countries to accelerate the transition towards renewable and clean energy sources, electrify the energy matrix, unleash the potential of energy efficiency, and universalize coverage with quality and without intermittence. To achieve these goals, ECLAC proposes to accelerate the energy transition based on five pillars:
    1. (i) Increase the proportion of renewable sources in the energy matrix.
    2. (ii) Universalize access to electricity based on renewables and reduce energy poverty without leaving anyone behind.
    3. (iii) Increase regional energy security and resilience to external shocks, through renewable, distributed and cleaner local sources.
    4. (iv) Strengthen the complementarity, integration and interconnection between the energy systems of the region.
    5. (v) Increase the efficiency of energy systems in all economic sectors.
  1. La CEPAL exhorta a los países de América Latina y el Caribe a acelerar la transición hacia fuentes de energía renovables y limpias, electrificar la matriz energética, aprovechar todo el potencial de la eficiencia energética y universalizar la cobertura con un servicio de calidad y sin intermitencias. Para alcanzar estos objetivos, la CEPAL propone acelerar la transición energética sobre la base de cinco pilares:
    1. i) Aumentar la proporción de fuentes renovables en la matriz energética.
    2. ii) Universalizar el acceso a la electricidad basada en energías renovables y reducir la pobreza energética sin dejar a nadie atrás.
    3. iii) Incrementar la seguridad energética y la resistencia a los choques externos en la región, mediante fuentes locales renovables, distribuidas y más limpias.
    4. iv) Reforzar la complementariedad, integración e interconexión entre los sistemas energéticos de la región.
    5. v) Mejorar la eficiencia de los sistemas energéticos en todos los sectores económicos.
  • ECLAC, with the support of French cooperation and the countries of the region, is developing a set of energy efficiency indicators, metrics and policies.
  • In its work on energy efficiency with Latin American and Caribbean countries, the United Nations Environment Programme (UNEP) has identified multiple opportunities for energy efficiency savings for lighting, appliances and equipment.
  • The sector that consumes the most energy in the region —almost entirely through combustion of fossil fuels— is transport, making it strategic for electrification with renewable sources. The ECLAC initiative to support retrofitting of existing public buses from internal combustion engines with electric power trains promotes a departure from fossil fuel consumption in the transport sector. Of the 33 countries of Latin America and the Caribbean, 27 have prioritized transport as a key sector in the pursuit of the emission reduction goals from their nationally determined contributions (NDC). Most Latin American and Caribbean countries have legislation that encourages imports and use of electric vehicles.
  • Green hydrogen is a topic of growing importance in the energy agenda of Latin America and the Caribbean, in line with the increasingly ambitious objectives related to development, the energy transition and climate. Most of the countries in the region have strategies or road maps for developing green hydrogen or are in the process of preparing them. In 2022, 12 green hydrogen projects are in operation in Latin America and the Caribbean, with 71 projects in the development phase.
  • In the Central American subregion, a Clean Energy Corridor of Central America (CECCA) has been promoted seeking to increase intraregional trade in electricity produced using renewable sources in the framework of the Regional Electricity Market (REM) and the Electricity Interconnection System for the Countries of Central America (SIEPAC).
  • In 2013, the Member States of the Caribbean Community (CARICOM) committed to a target of 47% electricity generation from renewable sources by 2027. Since then, several Caribbean economies have made great strides in adopting renewable energy by increasing its installed capacity by 98% between 2014 and 2021.
  • La CEPAL, con el apoyo de la cooperación francesa y de los países de la región, está desarrollando un conjunto de indicadores, métricas y políticas de eficiencia energética.
  • Por su parte, en su trabajo sobre eficiencia energética con los países de América Latina y el Caribe, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) ha identificado múltiples oportunidades de ahorro de energía y eficiencia energética en la iluminación y el uso de electrodomésticos y equipos.
  • El sector que más energía consume en la región, y que se basa casi totalmente en el uso de combustibles fósiles, es el transporte, por lo que constituye un sector estratégico para la electrificación con fuentes renovables. La iniciativa de la CEPAL de apoyar la reconversión de los autobuses públicos existentes, transformando los motores de combustión interna en trenes de propulsión eléctrica, promueve el abandono del consumo de combustibles fósiles en el sector del transporte. De los 33 países de América Latina y el Caribe, 27 han priorizado el transporte como sector clave en la consecución de los objetivos de reducción de emisiones de sus contribuciones determinadas a nivel nacional (CDN). La mayoría de los países de América Latina y el Caribe cuentan con legislación que incentiva la importación y el uso de vehículos eléctricos.
  • El hidrógeno verde es un tema de creciente relevancia en la agenda energética de América Latina y el Caribe, en concordancia con los objetivos, cada vez más ambiciosos, relacionados con el desarrollo, la transición energética y el clima. Gran parte de los países de la región cuentan con estrategias u hojas de ruta para el desarrollo del hidrógeno verde o se encuentran en proceso de elaborarlas. En 2022, 12 proyectos de hidrógeno verde estaban operativos en América Latina y el Caribe, y 71 proyectos se encontraban en fase de desarrollo.
  • En la subregión centroamericana se ha promovido el Corredor Centroamericano de Energía Limpia (CECCA), cuyo objetivo es incrementar el comercio intrarregional de electricidad producida con fuentes renovables en el marco del Mercado Eléctrico Regional (MER) y del Sistema de Interconexión Eléctrica de los Países de América Central (SIEPAC).
  • En 2013, los Estados miembros de la Comunidad del Caribe (CARICOM) se comprometieron a alcanzar un objetivo del 47% de generación de electricidad a partir de fuentes de energía renovables en 2027. Desde entonces, varias economías del Caribe han avanzado mucho en la incorporación de energías renovables, cuya capacidad instalada aumentó un 98% entre 2014 y 2021.
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